La burocratización de la SST PRL…


El destino final de la prevención…

La burocratización excesiva de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) en Venezuela y otros países ha convertido un derecho en un entramado de trámites y corrupción que, lejos de proteger al trabajador, muchas veces paraliza la acción preventiva a todo nivel.

La paradoja venezolana: leyes robustas, aplicación débil

En Venezuela, el marco legal de la SST está encabezado por la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT) y su reglamento (aunque desfasados en el tiempo en mi opinion). En teoría, esta normativa busca garantizar ambientes laborales seguros y saludables. Sin embargo, la práctica revela un exceso de formalismos administrativos que no protegen a nadie:

  • Comités de Seguridad y Salud Laboral obligatorios en cada empresa, cuya constitución exige actas, registros y validaciones sin fin ante el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL).
  • Programa de SST: que deben presentarse en formatos rígidos, con revisiones periódicas que rara vez se traducen en mejoras reales en el entorno laboral, el papel ni previene accidentes ni enfermedades.
  • Inspecciones que se concentran más en verificar documentos y sellos que en evaluar condiciones físicas de seguridad, como ventilación, ergonomía o equipos de protección.

Este exceso de trámites genera un efecto perverso: empresas cumplen con la “carpeta” de requisitos, pero los riesgos persisten en la práctica. El trabajador queda atrapado en un sistema que prioriza la forma sobre el fondo olvidando la prevención y centrandose en la burocracia establecida por los politicos de turno.

Comparaciones internacionales

La burocratización no es exclusiva de Venezuela, aunque allí se manifiesta con especial intensidad, por las politicas obsoletas y erradas que se siguen aplicando.

  • España: La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (1995) establece obligaciones claras, pero la crítica recurrente es la proliferación de consultoras externas que convierten la prevención en un negocio de papeleo, con evaluaciones genéricas y poco adaptadas a cada empresa, convirtiendo la prevención en un negocio manejado por unos cuantos que nada les importa la seguridad y salud.
  • México: La Secretaría del Trabajo y Previsión Social exige múltiples normas oficiales (NOMs). Aunque útiles, su cumplimiento suele reducirse a auditorías documentales, dejando de lado la cultura preventiva en el día a día.
  • Chile: El sistema mutualista ofrece apoyo técnico, pero también se critica la tendencia a privilegiar informes y estadísticas sobre la intervención directa en los lugares de trabajo.

En contraste, países como Suecia o Canadá han apostado por modelos más ágiles: menos trámites y más énfasis en la responsabilidad directa del empleador, con inspecciones que priorizan la realidad física del entorno laboral y sobre todo en hechos comprobables.

Consecuencias de la burocratización

  • Desgaste institucional: organismos como INPSASEL se ven saturados por trámites, reduciendo su capacidad de fiscalización efectiva.
  • Desmotivación empresarial: las compañías perciben la SST como una carga administrativa, no como una inversión en productividad y bienestar (y no importa lo que digas esto siempre ha sido asi los hechos desmontan que la prevención es una inversion que algunos prevencionistas empastillados venden).
  • Desprotección del trabajador: el exceso de formularios no evita accidentes ni enfermedades ocupacionales; al contrario, invisibiliza los riesgos reales. Tapandolos con burocracia y corrupción.

La burocratización desmedida de la SST en Venezuela refleja un patrón regional: leyes ambiciosas que se convierten en rituales administrativos. El desafío es despapelizar la prevención, simplificar trámites y devolver el protagonismo a la acción directa en el lugar de trabajo, mas hechos y menos palabras debería ser la unica campaña preventiva.

Solo así la seguridad laboral dejará de ser un expediente archivado y se convertirá en una práctica viva que proteja efectivamente la salud del trabajador.

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